Entro al túnel azul con luces de neón.
Por momentos creo que estoy en el espacio exterior.
Conforme avanzo en el túnel, sin ver la luz al final,
el éxtasis que invade todo mi cuerpo
explota en la voz silenciosa que sale de mi boca
cuando después de muchos movimientos convulsos
llego al punto exacto del placer.