Tierra mía, tuyo soy
Estoy aquí, sembrado en ti y quieren arrancarme para
alejarme de ti. ¿Cómo los detengo?, ¿cómo les digo tierra mía que tuyo soy?,
¿cómo les digo que nací y florecía aquí? Mis ancestros sembraron y cosecharon
lo que hoy arde en mi interior.
Lo han logrado tierra mía, derrumbaron mi alma, mi familia;
acabaron con las risas sinceras y las tares soleadas en que veíamos a los niños
jugar y correr.
De pronto, como plagas que matan, aparecieron la tristeza,
la ira, la desesperanza y el desasosiego. Aniquilaron los frutos que juntos
cosechamos, y juntos partimos hacia lo desconocido.
En tierras extrañas, con personas como nosotros, fuimos
pisoteados, humillados y lacerados. El hambre nos carcomió la piel y las
entrañas; el calor nos sofocó.
Fuimos como olas que siguen un curso, sin saber que al
llegar nada hay.
Muerte vimos y sufrimos y duelos que nunca vivimos marcaban
el camino que juntos seguimos.
Tierra mía, estoy atravesado por las lanzas del egoísmo, la
avaricia y la maldad. Quiero recuperarme, mi corazón está vacío. Quiero recuperarte
para dejarme a los míos. He gritado, he llorado pero hoy voy a luchar.
Tierra mía, tuyo soy y seré de cada niño hambriento, de cada
mujer abandonada, de cada padre cansado, de cada madre que no se rinde y de
cada familia que te es arrancada.

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