Seguidores

Derechos de la mujer ¿una realidad o una utopía?

Buenas tardes lectores, en la asignatura género y violencia nos dimos a la tarea de realizar una investigación documental acerca de los acuerdos internacionales en favor de los derechos de la mujer. Los revisé y admito que no los leí completos, porque básicamente es lo que sabemos que debería ser, el respeto, la igualdad de oportunidades, la equidad de género, el reconocimiento de la mujer en los ámbitos políticos, sociales, económicos, religiosos y culturales, pero la realidad es que se aplican muy poco, esto de la desigualdad de oportunidades sigue estando presente. Con base en lo anterior les dejo mi reflexión acerca de la temática y me gustaría que puedan darme sus opiniones.
De antemano una disculpa si en momentos me voy en contra de los hombres, pero es inevitable que salga a la luz cuando se trata esta temática; aunque sé que también hay o habemos mujeres quienes en algún momento también hemos discriminado nuestro propio papel, sea consciente o inconscientemente. 
Saludos y buen fin de semana.





Acuerdos Internacionales en favor de los derechos de la mujer ¿una realidad o una utopía?

            Desde el año 1979 se han venido firmando una serie de acuerdos que tienen como objetivo eliminar cualquier forma de discriminación contra la mujer, y desde años atrás las leyes mencionan que todos los ciudadanos son iguales, sin embargo la mujer, hasta el día de hoy, sigue siendo víctima de abusos, discriminaciones y agresiones; la concepción de la sociedad acerca del rol de la mujer sigue persistiendo, y la mayoría de quienes redactan los acuerdos y las leyes son hombres, que si bien pueden tener buenas ideas, son ellos mismos los que frenan que la mujer pueda sobresalir.
            Se dice que deben existir organismos que defiendan a la mujer y que las instancias legales de justicia debieran velar por los derechos de las mujeres, pero desgraciadamente los que ocupan los altos mandos son hombres, quienes siguen con el pensamiento retrógrada de que ellos son los fuertes, y por más que se tengan pruebas de que cierta mujer ha sido abusada en cualquiera de las formas de violencia, se hace muy poco por ellas, los mismos policías, políticos, presidentes, comisionados, son los que tratan mal a la mujer, entonces quiénes son las personas que deben proteger los derechos de las mujeres.
            Hasta que la realidad social, con respecto a los roles de género se deconstruya, son las mismas mujeres las que debemos unirnos para protegernos entre sí, ya que somos quienes sabemos cómo se nos trata, cómo se nos paga en los empleos, cómo se nos discrimina, y todo lo que en algunas ocasiones hemos vivido a causa de la desigualdad. Será una lucha constante y podemos empezar desde nuestros ámbitos cercanos, en casa, en la escuela, con los amigos, con la familia, en donde podemos exponer la situación y dar recomendaciones, dar información y brindar ayuda en la medida de lo posible a quienes así lo requieran.
            Las oportunidades de crecimiento profesional, laboral, personal y económico no son las mismas para hombres y mujeres. A la mujer se le sigue viendo como alguien que cuesta más para el sistema, por ejemplo la incapacidad por maternidad, las empresas prefieren contratar hombres porque saben que no tendrán que ausentarse tres meses por el hecho de ser padres, sin embargo, aquí también está habiendo una situación de discriminación pero en contra de los padres de familia, porque si bien, el hombre no tiene que recuperarse físicamente de un parto o de una cesárea, sí tiene el derecho de disfrutar los primeros días de vida de su bebé.
            Pero regresando a la inequidad entre hombres y mujeres, los prejuicios que se han construido culturalmente son muy difíciles de modificar, y es lo que nos sigue manteniendo con índices de desigualdad. Para la ley todas las personas somos iguales, pero para la sociedad no, por ello es que no se han podido poner en práctica las políticas que pretenden erradicar cualquier tipo de discriminación hacia la mujer.
            Las actividades realizadas por mujeres no tienen el mismo reconocimiento ni remuneración que las que realizan los hombres, desde tareas muy sencillas en casa hasta puestos muy altos en el gobierno. De hecho ambos pueden tener un mismo trabajo, pero las condiciones siempre favorecen al varón, en cuestión económica o de ambiente laboral, no se niega que hayan casos en contra del los hombres, pero son muy aislados y no son situaciones culturalmente designadas.
            Incluso el papel de la mujer como ama de casa, por convicción, no ha sido reconocido de manera adecuada, ni se le ha dado el valor que debiera, siendo éste un trabajo mucho más pesado que lo que cualquier persona pudiera realizar en un ambiente formal de empleo y sin ser remunerado; lo anterior puede deberse a que en la sociedad se le considera como algo natural de la madre de familia, sin embargo, cada vez son menos la mujeres, que son madres, que quieren o pueden dedicarse a la casa, la situación económica cada vez aleja esa posibilidad.
            Estos roles establecidos y delimitados por la cultura son los que tienen que modificarse para que la igualdad de hombres y mujeres sea una realidad próxima, esto se puede lograr con el cambio de los esquemas mentales de las generaciones más jóvenes, quienes son las que tienen mayor acceso a la información existente acerca de la temática. Sólo así podrá deconstruirse la realidad que nos rige actualmente, será un proceso largo y tardado pero en un futuro, la igualdad de entre hombres y mujeres dejará de ser una utopía escrita y comentada en convenciones internacionales y se convertirá en una realidad palpable y loable.
            Para finalizar, existen muchos acuerdos que pretenden crear las mismas condiciones y oportunidades entre hombres y mujeres, pero actualmente ya es necesario romper estos paradigmas, porque como se comentó en el escrito anterior relacionado al género como construcción social, ya se deberían contemplar otros tipo de roles que podrían quedar fuera en estas políticas internacionales.

            Este paso hacia la equidad de género resolverá muchos conflictos, estar en favor de todas las personas y creará ambientes de armonía y de trabajo colaborativo que ayudará al progreso de los individuos, y por consiguiente de los países. Falta mucho por hacer, pero juntos debemos aportar para que la equidad sea nuestra realidad y no un futuro incierto.

2 comentarios:

  1. Efectivamente hay desigualdad pero es solamente culpa de los hombres, lo que es en México, por mucho tiempo la educación de los niños ha estado a cargo de las mujeres, es decir, hasta cierto punto es una paradoja porque son ellas quienes propagan el machismo, incluso cuando una mujer logra su indenpendencia son las mismas mujeres quienes atacan. Más que un problema social es un problema de educación porque, tanto hombres como otras mujeres, prefieren quedarse ignorantes ante ciertos temas y falta de tolerancia, ahora sí,como problema social porque no reconocemos al otro.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Claro, habría que deconstruir la realidad en la que vivimos para empezar a crear una nueva sociedad, no es fácil y tardará muchísimo tiempo en lograrse, pero creo que como todo, podemos empezar por nosotros mismos y con nuestros más allegados. Saludos.

      Borrar

Bitácora de una maestra que les lee a sus estudiantes - Día 6 (26/03/26)

 Hoy, ya se me estaba olvidando leerle a mi grupo de tutorados, pero cuando estaba por empezar a pasar lista alguien dijo: -Maestra, ¿no nos...