Siento que voy perdiendo todo, los estribos, el control de mi vida, mi madurez, mi inteligencia, el interés, las personas, a mí misma.
Este transcurrir de la vida me parece veloz y en cada tramo dejo algo, no me reconozco, ya casi ni hablo, las palabras se van esfumando, mis ideas ni qué decir.
A veces sólo pienso en la muerte, aunque al mismo tiempo me aterra pensar en el cómo será; sé que todo seguirá igual, únicamente para mí se acabará todo.
Quiero correr, quiero gritar, quiero llorar, quiero dormir, quiero que me abracen y me hagan cariñitos, quiero que me abracen y me digan que están conmigo, que me aman y que todo estará bien.
Cuando pienso en qué momento cambió todo, me entra un gran sentimiento de culpa, porque todo se remonta al momento en el que me convertí en mamá.
Han pasado tantas cosas en estos años, me he vuelto tan despistada, amargada y simple que me aburro conmigo misma.
Me han engañado, y es un dolor tan hondo, todo se ha venido abajo, mi mundo se derrumbó, lo único a lo que me aferraba y que pensaba que era lo que permanecía intacto, desapareció.
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Y así, cuando siento que me voy perdiendo, un rayo de luz aparece y empieza a ganarle a la oscuridad.

La maternidad te trae muchos aprendizajes.
ResponderBorrarSolo deja que pase….🫂
Muchas gracias 🫂 😊
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